HERNAN LARRAÍN
PERÓ
(Santiago, 1899 - Id., 1994)
En 1914 comenzó a pintar
bajo la dirección de Pedro Reszka. Entre los años 1923
y 1931 vivió en París y asistió a la Academia Grand Chaumiére,
a la Academia de André Lhote y a la Academia Biloul. Un
hito decisivo que marca su obra es el conocimiento de
la pintura de Picasso.
Larraín es nombrado Cónsul
de Chile en Indochina (1932), donde permanece durante
ocho años, en los que, al mismo tiempo, se dedica a estudiar
arte oriental. Entre 1941 y y 1942 vivió en Buenos Aires,
donde contribuye como asesor a la formación del Museo
de Arte Oriental.
Luego de vivir en diversos
países, se establece en Chile en 1967. En 1975 es incorporado
como Miembro de Número a la Academia de Bellas Artes del
Instituto Chile.
La
obra de Hernán Larraín pasó por varias etapas.
En sus comienzos sus cuadros son figurativos, centrados
en la figura humana, en los que se observa influencias
exóticas, especialmente de oriente.
Más tarde, evoluciona hacia
representaciones simplificadas, donde el tratamiento geométrico
de las formas remite al cubismo. Sus temas predilectos
son el paisaje, la figura humana y el bodegón. Además
es uno de los pocos pintores actuales que se interesan
por los motivos religiosos.
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