Conoce la subversiva Sala Interacción: Cuerpos visibles e invisibles


Viernes, 4 de octubre de 2019



Construido colectivamente entre la Unidad de Educación del Museo de Arte Contemporáneo (EducaMAC) y estudiantes de la Región Metropolitana, el espacio no solo busca cuestionar la opresión contra aquellos cuerpos invisibilizados en la sociedad, sino también darle una vitrina a todas las voces que no suelen habitar los museos.  


Por Patricio AguileraZulantay

“¿Qué tan contemporáneos son los museos de arte contemporáneo?” Esa es la pregunta que planteó la historiadora del arte Claire Bishop en el ensayo “Museología Radical”, y que la misma Unidad de Educación del Museo de Arte Contemporáneo (EducaMAC) intenta contestar a través del fomento de la educación artística nacional, del pensamiento crítico y el intercambio experiencial entre estudiantes y docentes.

Desde 2016 las Salas de Interacción proponen que los y las visitantes del museo puedan relacionarse con las obras y las temáticas planteadas en las exhibiciones, transformándose en una caja de resonancia de sus propias vivencias y posibles incomodidades durante el recorrido.

Rompiendo con la idea de un museo puertas adentro, el equipo organizador de la Sala Interacción: Cuerpos visibles e invisibles, también se planteó llevar la discusión alas calles y a nuevas comunidades, construyendo resultados colectivos que pueden ser visitados hasta el 6 de octubre en el Museo de Arte Contemporáneo, sede Quinta Normal.

En esta oportunidad, a raíz de la ola feminista y las demandas por una educación no sexista con enfoque de género, EducaMAC integró a la Sala de Interacción los resultados de ejercicios realizados junto a estudiantes del Liceo Bicentenario de Talagante y el Liceo Gabriela Mistral de Independencia. Este es el plan llevado a cabo desde mayo de 2019 gracias a un programa educativo dedicado al arte performativo, el cual busca posicionarse críticamente frente a las lógicas coloniales que oprimen a los cuerpos por su condición estética, sexual, racial, de clase o de enfermedad.

Se trata de un trabajo facilitado gracias a la adjudicación del Fondo de Fomento al Arte en la Educación del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio en 2019, cuyo aporte permitió desarrollarla iniciativa junto a los artistas Sebastián Calfuqueo y Fabiola Albornoz, quienes generaron espacios de co creación junto a los jóvenes de los liceos, planteando preguntas como ¿cuál es la relación entre poder, exclusión e inclusión en los cuerpos? ¿Hay cuerpos permitidos y otros que no lo son?, entre otras.

En esa línea, el pasado 24 de septiembre se sumaron nuevas obras del Liceo Gabriela Mistral a las ya expuestas del Liceo Bicentenario de Talagante. Marcando un hito, jóvenes y autoridades compartieron experiencias en torno al trabajo realizado con el MAC, para luego exhibirlo en el espacio a través de dinámicas grupales. 

Katherine Ávalos, coordinadora de EducaMAC, asegura que  el motor de la unidad y de las Salas Interacción es posicionar al museo como un espacio político y público para las personas, no tan solo como un espacio turístico. “En la Sala Interacción abandonamos la idea del arte como experiencia no reflexiva. La gente necesita descargar la ansiedad del tocar en un espacio donde está prohibido tocar. Por eso intentamos elaborar un cuerpo de respuesta colectiva; un espacio de exploración donde integramos voces de personas no autorizadas e invisibilizadas en los museos. Es un espacio subversivo que interpela a la institución misma”, concluye Ávalos.

  



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