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Fluxus Music,
un evento diario
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Fluxus
Music, un evento diario. Conferencia [extracto]
René Block
Damas y caballeros, aquí estoy,
aventurando la aseveración de que Fluxus, como ninguna
otra tendencia en el arte moderno, ha transformado la comprensión
y el significado de la música y ha visualizado las
formas musicales.
Tan sólo el catálogo de la
exposición Broken Music (que abarcó de manera
exhaustiva el tema de las grabaciones de los artistas y que
fue presentada en 1988 en Berlín y luego en Grenoble,
Sydney y Montreal) contiene una lista de 53 títulos
de artistas que pueden agruparse dentro de Fluxus y su círculo.
Una de estas grabaciones es la realizada el 7 de julio de
1978 durante el concierto In Memoriam George Maciunas. El
motivo para este dueto formado por Joseph Beuys y Nam June
Paik con dos grandes pianos de concierto fue la muerte de
Maciunas, fundador y líder espiritual de Fluxus. La
sede de tan memorable y conmovedor evento fue el auditorio
de la Staatliche Kunstakademie de Düsseldorf, lugar en
el que 15 años antes el propio Maciunas había
organizado uno de los primeros conciertos Fluxus junto con
Beuys, a quien se le acababa de conceder la cátedra
de escultura en la Akademie. En el Festum Festorum Fluxus
del 2 y 3 de febrero de 1963 participaron Emmett Williams,
Dick Higgins, Daniel Spoerri, Tomas Schmit, George Maciunas,
Joseph Beuys, Arthur Köpcke, Wolf Vostell, Nam June Paik,
Frank Trowbridge y Alison Knowles, entre otros. Fue precedido
por un Festum Fluxorum en París, del 3 y el 8 de diciembre
de 1962, por Fluxus - Music and Antimusic, del 22 al 28 de
noviembre de 1962 en Copenhague, y por Fluxus International
Festival of Newest Music, efectuado entre el 1 y 23 de septiembre
de 1962 en Wiesbaden.
Dick Higgins, quien interpretó sus
obras con Emmett Williams, Benjamin Patterson, Nam June Paik,
Alison Knowles, George Maciunas y Wolf Vostell, rememora lo
ocurrido en su libro Postface, editado en 1964 por Something
Else Press:
"El Fluxus de Wiesbaden fue el más
ambicioso de todos. Duró un mes, con tres, cuatro y
cinco funciones cada fin de semana. Los otros festivales fueron
más pequeños. La belleza del de Wiesbaden consistió
en no preocuparnos por el tiempo; pudimos hacer piezas terriblemente
largas que no hubieran cabido en otros festivales. Hicimos
en inglés la ópera alemana de Emmett William
Ja, es war noch da. Fueron los tres cuartos de hora más
largos de mi vida, pues casi toda la obra consiste en tamborilear
sobre una sartén, en ritmos regulares, el número
de veces indicado. Hicimos una versión de una hora
del B-F sharp de La Monte Young, sin variaciones, cantado
y acompañado por el violín bajo de Patterson.
También inventamos una pieza supuestamente compuesta
por un japonés mítico y la improvisamos durante
una hora en el mismo programa que la pieza de Young. Fue algo
muy bello. De Colonia llegó Vostell, una inmensa papa
rubia de 150 kilos con los pies más delicados del mundo,
que se deslizaba graciosamente al caminar. Dijo "arghhh",
desbarató a martillazos algunos juguetes y lanzó
pastel contra el vidrio. Finis Sahnetortis y se regresó
a Colonia. Fue un hermoso desorden. Presentamos muchas de
mis cosas viejas (evité la mayoría de las nuevas
sin ninguna razón en particular) y también muchas
de Brecht, Watts, Patterson, Young, Williams, Corner, todo
en abundancia. Hicimos Danger Music Nº 3 rasurando mi
cabeza y lanzando panfletos políticos al público;
también Danger Music Nº 16, 'trabajando durante
un rato con huevos y mantequilla', de manera que hicimos una
porquería incomible en lugar de una omelette. Me pareció
que era lo que necesitaba Wiesbaden. Durante un rato hubo
huevos volando por el aire cada dos minutos. En la ópera
de Williams, algunos estudiantes subieron y empezaron a cantar
canciones universitarias mientras sostenían arcos de
pino. Hicimos In Memoriam Adriano Olivetti, una obra de Maciunas
a ritmo de metrónomo, quitándonos los sombreros,
tronando los dedos, jadeando, sentándonos, levantándonos,
agitando las cabezas, etcétera. Y así durante
tres semanas. Hicimos Piano Activities, de Corner, desarmando
un piano y subastando todas sus partes. Presentamos casi completo
mi Réquiem for Wagner the Criminal Mayor, para regocijo
del superintendente del lugar, quien se fue a la mitad de
la obra y regresó con toda su familia, que disfrutó
enormemente lo que sucedía. Paik hizo Simple y Patterson
presentó sus Variations for Contrabass."
Hoy es universalmente reconocido que lo
que fue descrito como Fluxus a partir de los conciertos de
Wiesbaden en 1962, ya había surgido espontáneamente
en varios rincones del mundo de manera independiente. En Japón
(Ay-O, Takehisa Kosugi, Shigeko Kubota, Yoko Ono, Takako Saito,
Mieko Shomi), Estados Unidos (George Brecht, John Cage, Dick
Higgins, Alison Knowles, La Monte Young, George Maciunas,
Jackson Mac Low, Ferry Riley, Robert Watts), Francia (Robert
Filliou, Jean-Jacques Lebel, Daniel Spoerri, Ben Vautier,
Emmett Williams), Holanda y Dinamarca (Eric Andersen, Henning
Christiansen, Arthur Köpcke, Willem de Ridder), Praga
(Milan Knizak) y en Alemania, alrededor de Colonia y Düsseldorf
(Joseph Beuys, Nam June Paik, Benjamin Patterson, Tomas Schmit,
Wolf Vostell).
Los primeros lugares de encuentro fueron,
en Nueva York, los cursos impartidos por John Cage en la New
School for Social Research y las presentaciones en el loft
de Yoko Ono; en la zona del Rin, la Galerie Parnass de Wuppertal
y los conciertos en el estudio de Mary Bauermeister en Colonia.
En retrospectiva, resulta sorprendente
ver el poco tiempo en que se desarrolló esta densa
red de información entre artistas y compositores que
vivían en diferentes ciudades, países y continentes.
Uno oía de los demás gracias, principalmente
a los pocos que viajaban. Cage y La Monte Young asistieron
a los Internationale Ferienkurse für Neue Musik en Darmstadt,
Dieter Roth viajaba por Estados Unidos y Europa, Vostell iba
y venía entre París y Colonia, Emmett Williams,
entre París y Darmstadt, y se intercambiaban listas
de direcciones. Muchos nunca se conocieron, o sólo
de pasada, pero se escribían. Las cartas fueron el
vehículo para un intercambio mundial de ideas, manifiestos
y utopías. Lo que después se llamó mail
art y concept art se desarrolló y probó en este
periodo previo a Fluxus. Este arte de ideas se publicó
por primera vez en las revistas décoll/age, de Vostell,
y en An Anthology, publicada en Nueva York por Mac Low y Young,
junto con Maciunas.
Incluso hoy, 32 años después
de sus primeras manifestaciones, no existen respuestas definitivas
a las preguntas ¿Qué era Fluxus? ¿Quién
era Fluxus? Encabezado por George Maciunas, Fluxus experimentó
su clímax entre 1962 y 1965-1966. De esa época
queda la impresión de que alrededor de estos conciertos,
rodeados por el escándalo y con frecuencia interpretados
por los mismos artistas que viajaban de un lado a otro, existía
algo así como un grupo Fluxus. Sin embargo, nunca existió
uno, a pesar de los esfuerzos de Maciunas por crear una organización
y una publicación. Tal vez porque sus intenciones iban
demasiado en dirección a una producción de "arte"
anónima y colectiva, tan entretenida (gag) como útil
(diseño). Las grandes impresiones sin firma y fecha
de las ediciones del Fluxus de los años 60, en cajas
y maletas, son producto de esta anti-actitud respecto del
mercado del arte y lo establecido.
La designación Fluxus (flujo, corriente,
movimiento continuo) fue elegida por George Maciunas alrededor
de 1960 para ser el título de una revista que presentaría
las ideas de artistas cuyas obras eludían formas y
estilos de arte convencionales. La revista nunca apareció,
pero Maciunas utilizó esa palabra para la serie de
conciertos de música nueva que organizó en 1962
en Wiesbaden, donde trabajó por un tiempo como diseñador
del ejército estadounidense.
"Lo más importante acerca de
Fluxus es que nadie sabe lo que es. Por lo menos debería
haber algo que los expertos no pudieran entender. Veo Fluxus
donde quiera que voy", dijo Robert Watts. Y George Brecht
explica: "En Fluxus nunca hubo una tentativa por ponerse
de acuerdo sobre objetivos o métodos; los individuos
con algo innombrable en común sencillamente se juntaron
de forma natural para publicar y presentar su trabajo. Y quizá
este algo en común haya sido la sensación de
que los límites del arte son mucho más amplios
de lo que se cree convencionalmente y que ciertos límites
establecidos hacía mucho tiempo que ya no eran muy
útiles."
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