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De promotor de la
vanguardia a conductor de Fluxus [extracto]
George Maciunas en Alemania
Ina Onzen
La controversia sobre el margen de vida
y los contenidos de Fluxus ha persistido hasta hoy, dependiendo
de si se le observa como un movimiento artístico o
una actitud mental. No obstante, hay un acuerdo general en
que la fase decisiva y constitutiva de Fluxus tuvo lugar en
Europa, alrededor de la época de los festivales organizados
desde Wiesbaden por George Maciunas, en 1962 y 1963. Constantemente
se hace énfasis en el estimulante carácter internacional
de los encuentros: "uno de los chispazos para las actividades
de Fluxus en Europa fue el encuentro entre la ligereza americana
y la densidad europea, entre el jugueteo americano y la fantasía
europea, entre la desinhibición americana y la lógica
europea
y cuando toda esta discusión regresó
a Estados Unidos, la fricción hizo falta y el asunto
se desinfló".1 A la acotación
de Tomas Schmit se podría agregar que la expresividad
y el simbolismo europeos (particularmente alemanes) chocaron
con la naturaleza directa, inspirada en el zen, de los alumnos
norteamericanos de John Cage. Así, durante esta fase
inicial impulsada por el ánimo optimista de que se
estaba abriendo camino, Fluxus era un crisol de artistas muy
diferentes que luego seguirían su camino por separado.
La época europea de Fluxus debe su riqueza de facetas
al hecho de que su autodesignado "presidente" Maciunas
empezó a establecer las máximas estéticas,
políticas y de "derechos de marketing" a
las que cada vez menos artistas querían o podían
sujetarse en forma exclusiva durante los dos años que
permaneció en Alemania. "Lo mejor de Maciunas
era lituano",2 opinó Joseph Beuys
en 1965 y lamentó la forma en que, especialmente los
artistas norteamericanos, se distanciaron de Fluxus, cuyo
único intercesor en la actualidad se consideraba él
mismo. Esta afirmación probablemente refleja la evaluación
que Beuys hacía de la posición decididamente
política que tenía el lituano. Los artistas
estadounidenses de Fluxus que despegaron desde el "indeterminismo"
de Cage, nunca se sintieron cómodos con esta postura.
En contraste con ellos y en armonía con Maciunas, Beuys
quería ir más allá de la esfera artística
inmediata. Observaba esto como la contribución específicamente
europea a Fluxus.3 De hecho, el dogmatismo
político de Maciunas y sus esfuerzos por instaurar
un monopolio expusieron al movimiento a sus primeras pruebas
de fuerza y sus primeras escisiones. Visto desde esta perspectiva,
el nacimiento de Fluxus en Alemania asistido por Maciunas
encarnó tal vez tanto los destellos de vida como la
enfermedad mortal de esta creación heterogénea
y, por lo tanto, inestable
Cuando Maciunas llegó a Alemania
en el otoño de 1961, donde trabajó como diseñador
para el ejército norteamericano en Wiesbaden, el curriculum
vitae de este hombre de 30 años era el de un buscador
que aún no encontraba su misión en la vida.
Ya había estado en Alemania de 1944 a 1947. Huyendo
del ejército soviético, su familia llegó
a Bad Nauheim, donde asistió a una escuela secundaria
lituana. Luego emigró a Estados Unidos, donde estudió
arquitectura, diseño gráfico y teoría
musical de 1949 a 1954. Trabajó un tiempo como dibujante
de arquitectura, estudió historia del arte durante
cinco años, volvió a trabajar como dibujante
y finalmente se dedicó a comerciar reproducciones de
instrumentos musicales antiguos. Sólo después
de participar en los cursos de música electrónica
de Richard Maxfield, en las exclusivas representaciones nocturnas
en el desván de Yoko Ono, de conocer a compositores
del círculo de Cage en eventos y happenings y de darles
un foro en su pequeña Galería AG de Nueva York,
cristalizó en él una especie de llamado.
Interesado al inicio
en "todo tipo de arte de vanguardia",4
deseaba ayudar a los artistas a llevar su trabajo al público
y darles cobijo teórico bajo el techo del concretismo.
"Nuestro mayor problema era que no teníamos la
posibilidad de hacer presentaciones en forma regular. Lo que
nos hacía falta era alguna institución que pudiéramos
utilizar como centro de información y como espacio
para hacer presentaciones regulares".5
Así describe Dick Higgins la búsqueda que hacían
de un lugar de encuentro organizado. Maciunas lo creó
por sí mismo y no sólo vio realizada su idea
de concretismo en las obras de La Monte Young, Mac Low, Higgins,
Robert Morris, Corner, Brecht, situadas en las categorías
artísticas convencionales, sino que mostró el
arte no representativo de Yoko Ono y el suyo. Música
medieval y renacentista, Mussorgsky, Schönberg, Berg,
Webern, Varèse, Cage, Stockhausen y la interesantísima
música grabada del estudio electrónico de la
WDR (Radio de Alemania Occidental) en Colonia, encajaban en
su concepto de representación de la serie Musica Antiqva
et Nova. Para él, la música grabada en cinta
representaba "el concretismo en su más reciente
fase de desarrollo".6 Por lo tanto entiende
el concretismo como un rastro del arte "realista"
que se ha extendido a lo largo de los siglos, y en el que
forma y contenido se corresponden. De manera similar observa
un "ilusionismo biomórfico" en obras con
estilos barrocos, expresivos, que le parecen deshonestos y
contaminados por un imperialismo cultural.
En sus estudios de historia del arte, Maciunas
aprendió a subdividirlo en conceptos pares. Como Heinrich
Wölfflin, podría haber encontrado paridades entre
lineal y pictórico, abierto y cerrado, claro y no claro,
lo mismo que unitario y múltiple. Conservando esta
visión dual de la historia del arte, observa la vanguardia
más reciente -que se vincula con experimentos musicales
y literarios y la cual apoya- como la antítesis del
expresionismo abstracto que reinaba en ese momento.
El proyecto de editar una revista llamada
Fluxus utilizando el dinero recaudado en representaciones,
y su apoyo a An Anthology (1963) de La Monte Young sobre el
nuevo arte experimental deben ser vistos en relación
con la manera en que empezaba Maciunas a verse a sí
mismo: como el promotor de la vanguardia más actual.
La Monte Young había dicho y escrito a artistas -contactos
norteamericanos y gente que había conocido en 1959
cuando participó en los Internationale Ferienkurse
für Neue Musik en Darmstadt- que "en su opinión
estaban haciendo arte nuevo".7
Así, cuando Maciunas
huyó a Alemania para evadir las deudas contraídas
por su galería, ya contaba con una plataforma para
esparcir sus planes sobre Fluxus con dimensiones realmente
globales. Rápidamente emitió panfletos y News-Policy-Letters
que anunciaban una revista Fluxus, giras para festivales y
Fluxus Yearboxes, antologías organizadas por país
con trabajos de hasta 40 artistas de todos los campos y la
práctica más reciente.8 Sólo
hasta 1964 Maciunas habría de publicar en Nueva York
las carpetas y cajas a la manera de Duchamp, en una forma
considerablemente reducida y concisa; las ediciones de colección
que habían sido proyectadas para un futuro cercano,
nunca aparecieron. Durante su estancia en Alemania realizó
con la ayuda del entonces joven Tomas Schmit, sólo
seis publicaciones mucho menos elaboradas.9
De la correspondencia de Maciunas se puede inferir que empezaba
a coleccionar relaciones artísticas como si fueran
estampillas. Nam June Paik, con quien ya había sostenido
comunicación desde Nueva York, fue al principio su
interlocutor más importante;10 después
se sumaron Wolf Vostell, Emmett Williams, Addi Köpcke
y otros. "Se ha unido ahora a nosotros alguna gente valiosa
como Daniel Spoerri, Robert Filliou, Vostell, Ben Patterson,
toda gente del happening",11 escribió
a Dick Higgins en la primavera de 1962, poniendo énfasis
en la búsqueda de una expansión operativa para
su empresa europea, que en un inicio estuvo influida por la
música experimental del círculo de Bauermeister.
Una vez más se evidencia que los conceptos de Maciunas
emergían en forma sucesiva. Más tarde, cuando
Fluxus se había definido a sí mismo como una
categoría para piezas simples y sin pretensiones, los
llamados artistas del happening, con sus complejas representaciones
teatrales, significaron la antítesis "ilusoria"
de Fluxus.
Con base en sus recientes actividades en
Estados Unidos y bajo la asesoría de Paik, Maciunas
primero buscó acceso al escenario musical de vanguardia
que había en Alemania, cuya existencia de orientación
notoriamente cosmopolita explica por qué Maciunas se
atrevió a crear y coordinar aquí, con tanta
confianza, un foro artístico internacional. Para entonces
ya conocía el Estudio de Música Electrónica
de la WDR en Colonia, dirigido por Herbert Eimert. Los más
recientes experimentos sonoros de John Cage, Morton Feldman,
Christian Wolff y Earle Brown habían sido presentados
ahí mucho antes. Karlheinz Stockhausen y sus piezas
organizadas en serie conformaron la Escuela de Colonia. Con
el estreno de su "teatro musical" Originale el otoño
de 1961 en Colonia, Stockhausen se mostró receptivo
hacia Cage. Entre 1960 y 1962, era responsabilidad del estudio
de Mary Bauermeister transmitir la indeterminación,
la no intencionalidad y el uso de sonidos cotidianos para
la composición que propagaba Cage. Ahí
uno podía escuchar piezas de Cage (quien frecuentemente
asistía como invitado), Christian Wolff, Morton Feldman,
Earle Brown, Toshi Ichiyanagi y Silvano Bussotti, casi siempre
ejecutadas por el pianista David Tudor como "mensajero
entre Estados Unidos y Europa".12 Pero
lo más importante era que por primera vez se presentaban
piezas que iban más allá de Cage, como Events
de George Brecht (Card-Piece y Candle Piece), Short form de
La Monte Young (Poem for chairs, tables, benches, etcétera
(or other sources)) y música activa de Nam June Paik
(Homage to John Cage, Étude for pianoforte). Ya que
Bauermeister presentaba también arte visual y literatura
concretos, Maciunas reconoció cierta afinidad con el
programa de su galería en Nueva York y en la primavera
de 1962 ofreció lanzar el festival Fluxus desde su
estudio.13
Dos años antes el estudio organizó
una conferencia de Theodor Adorno, durante la cual Heinz-Klaus
Metzger denunció abiertamente a la llamada "autonomía"
del trabajo artístico como un atentado cultural, en
un manifiesto que obtuvo mucha atención. La estética
del círculo de Cage, que aceptaba sin diferenciación
cualquier ocurrencia cotidiana como digna del arte, fue interpretada
como una crítica a la sociedad, ya que Metzger no encontraba
nada más "infame" que "vincular un ataque
a las fuerzas prevalecientes con propuestas positivas".14
Cage, por su parte, explicaba que su Compass consistía
en: "Llevar a cabo acciones de consenso y no otras que
puedan ser descritas como negativas, críticas o polémicas,
incluso si se trata de algo hacia lo que estoy en contra,
algo evidentemente malvado. En otras palabras, no estoy tratando
de combatir el mal, sino reafirmando lo que a mí me
parece positivo".15 Aquí se
hace evidente un malentendido en la percepción alemana
de la cosmovisión de Cage, atribuido al budismo zen,
que más adelante habría de caracterizar la percepción
de Fluxus.
...
Versión completa disponible en el Catálogo
1. Tomas Schmit: on f
En: 1962 Wiesbaden Fluxus 1982,
catálogo de exhibición, Wiesbaden/ Kassel/ Berlín
1982-1983, p. 98.
[subir]
2. Joseph Beuys a George Maciunas, sin fecha (sello postal:
8.10.1965), copia en Archivo Sohm. En un sentido similar,
Paik también responsabiliza a la lituanidad de Maciunas
de su orientación marxista y de la resultante organización
internacional: "Su orientación marxista originada
en un país pequeño, supongo, lo predispuso a
concebir Fluxus como un movimiento realmente internacional,
que se extendía desde Asia hasta Europa del Este. (Nam
June Paik: Beuys Vox 1961-1986, catálogo, Seúl,
1990, p. 49).
[subir]
3. Cf. la afirmación correspondiente de Joseph Beuys
en: Happening 1968. Arte. Protesta. Video de Friedrich Heubach
y Helmut Herbst. 44', 1968 (versión inédita).
[subir]
4. Ay-O: Cómo nos encontramos o una microdesmitifiación.
En AQ 16. Fluxus (1977), p. 19.
[subir]
5. Dick Higgins: Extracto de Postface (el texto original,
de 1964, varía en partes, especialmente en los pasajes
que conciernen a Vostell). En: Happenings. Fluxus. Pop Art.
New Realism. A documentation. Ed.: Jürgen Becker, Wolf
Vostell. Reinbek, Hamburgo 1965, p. 179.
[subir]
6. George Maciunas en la invitación a Musica Antiqva
et Nova, marzo 25 a mayo 14, 1961.
[subir]
7. Jackson Mac Low: De cómo Maciunas conoció
la vanguardia de Nueva York, en Wiesbaden 1982 (nota 1), p.
114.
[subir]
8. El llamado West European Yearbook, todavía en un
estadio de planeación muy abierto a principios de 1962,
iba a contener contribuciones de teoría del arte, música,
pintura, literatura y cine de la siguiente lista de artistas
y teóricos que reflejaban el "estado de conocimiento"
de Maciunas en esa época: T.W. Adorno, H.K. Metzger,
J.P. Wilhelm, Emmett Williams, Dr. Eimert, M. Kagel, G.M.
Koenig, N.J. Paik, K. Stockhausen, Karl-Erik Welin, K. Wiggen,
M. Bauermeister, Öyvind Fahlström, W. Gaul, K.O.
Goetz, Kirchgässer, Mantovani, J. Mekas, M. De la Motte,
Franz Mon, Maciunas, Günter Bock, C. Caspari, Jörn
Janssen, Fehn, Heussner. Cf. George Maciunas: Fluxus. Plan
de contenidos tentativo de los siete primeros números.
[subir]
9. Estas fueron: George Brecht, Water Yam (una pequeña
caja con registros de "eventos"); Daniel Spoerri,
l'Optique Moderne; La Monte Young, Compositions 1961; Nam
June Paik, Monthly Review of the University for Avantgarde
Hinduism, las dos publicaciones tipo periódico sobre
presentaciones de Fluxus y otras dos llamadas Fluxus Preview
Review y Ekstra Bladet.
[subir]
10. A través de Paik se contactó con Karlheinz
Stockhausen, Emmett Williams, Mary Bauermeister, Sylvano Bussotti,
Heinz-Klaus Metzger, Wolf Vostell, Ben Patterson, Jean-Pierre
Wilhelm, Maurizio Kagel, Konrad Boehmer, Hans G. Helms. De
acuerdo con Paik, Maciunas también contactó
a Bussotti y Helms desde Nueva York. (Beuys Vox, nota 2, p.
49).
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11. Maciunas a Dick Higgins, s.f. (tal vez en la primavera
de 1962), Archivo Sohm. Durante la estancia de Maciunas en
Alemania, Dick Higgins fue su más importante asesor
en Estados Unidos. A principios de 1962 le envió una
lista con 66 nombres (e.o. Dan Flavin, Richard Chamberlain,
Jim Dine, Robert Indiana) ninguno de los cuales pertenecería
a Fluxus, y le preguntaba: "¿Te sirve alguno de
estos? ¿Y el diagrama de Fluxus?" Una vez más,
aquí se ve claro que en ese momento Maciunas no tenía
en mente bajo el concepto de Fluxus ni una corriente artística
ni gente específica (lista y respuesta de Higgins en
el Archivo Sohm).
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12. Cita en: Robert von Zahn: "Refüsierte Gesänge".
Música en el estudio Bauermeister. En: intermedial.
kontrovers. experimentell. Das Atelier Mary Bauermeister in
Köln 1960-62. Ed.: Archivo Histórico de la Ciudad
de Colonia, Colonia 1993, p. 107.
[subir]
13. Carta impresa en Ibid., p. 74.
[subir]
14. Heinz-Klaus Metzger: Kölner Manifest, Cuaderno 1
(impreso en Ibid. p. 115). Sobre la recepción de Cage,
coloreada por la "conciencia crítica alemana"
c. más detalles en el ensayo de Robert von Zahn (nota
12).
[subir]
15. John Cage: Entrevista con Roger Reynolds y Robert Ashley.
En: Happenings (nota 5) p. 157.
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